domingo, 6 de julio de 2014

¿Cómo la historia juzgará a Hipólito Mejía?


Mientras el calendario se encontraba marcando los 16 días de mes mayo, siendo entonces el año 2000, millones de personas se dirigían a las urnas con el propósito de elegir a quien estaba supuesto a ser el nuevo constructor del porvenir dominicano. Para esos días, gobernaba un Leonel Fernández con una impopularidad casi indescriptible, quien había llegado al gobierno agarrado de la mano del entonces líder y ex presidente de la República Joaquín Balaguer Ricardo, héroe de unos y verdugo de otros.

El Partido Revolucionario Dominicano, quien llevaba como propuesta al Ingeniero Agrónomo Hipólito Mejía Domínguez, venía de haber sufrido cuatro derrotas presidenciales consecutivas, siendo las tres últimas presentando al mayor líder de masas que ha parido el país, El Dr. José Francisco Peña Gómez, como candidato presidencial, en los años 1990,1994 y 1996.


Enfrentado a toda la maquinaria del Estado respaldando las Aspiraciones del Lic. Danilo Medina y a un Balaguer que había gobernado por más de 22 años los destinos de la nación, Mejía logró alzarse con un triunfo contundente sobre sus adversarios, quien a pesar de no alcanzar el 50 por ciento más uno de los votos que exigía la Constitución de la República, no hubo posibilidad política de rebatirle la victoria.

¿Llegaba el presidente Mejía con inexperiencia de Estado a dirigir a un pueblo ansioso de cambios importantes en términos económicos, sociales y políticos? La respuesta es clara, definitivamente no. Pues siendo apenas un joven de 24 años, graduado de la importante Universidad Estatal de Carolina del Norte, en los Estados Unidos de América, fue nombrado Director del Instituto Nacional del Tabaco, recibiendo el rango de sub-secretario de Estado.         Aunque por más de diez años se mantiene en el sector privado, en 1971 pasa a ser presidente de la Asociación Nacional de Profesionales Agrícolas y en 1978 es nombrado por el presidente de entonces, Antonio Guzmán Fernández, Secretario de Agricultura.

El Huracán David, la Tormenta Federico y la fiebre porcina fueron tres grandes problemas que tuvo que enfrentar Hipólito mientras dirigía el hoy denominado Ministerio de Agricultura. No solo logró salir airoso ante estos retos, sino que también impulsó cambios importantes, entre ellos la creación de programas de leyes para la agroindustria, la aprobación de incentivos para promover el desarrollo de la agricultura rural, organización de cooperativas tabacaleras e impulso de este y otros producto.

Aunque rebosado de éxitos en la administración pública, no es hasta el año 2000 cuando el Ingeniero Mejía empieza a cambiar su suerte política. Pues en 1982 había fracasado en su intento por alcanzar la senaduría de la provincia Santiago y en 1990 acompañando al extinto José Francisco Peña Gómez como candidato vice presidencial también debe cargar con la derrota.

¿Por qué termina Hipólito Mejía su periodo de gobierno, 2000-2004, siendo catalogado como uno de los peores presidentes de la República Dominicana hasta ese entonces? Errores políticos graves y decisiones desacertadas en su administración fueron las principales causas.

Una aguda crisis arropaba todo el país, producto en gran medida de la quiebra del entonces segundo banco privado más grande de la nación, gracias al horroroso fraude de sus propietarios y principales ejecutivos, a quienes más tarde el mismo presidente Mejía se encargó de llevar a la cárcel.

La tasa de cambio estaba descontrolada, la inflación  en niveles antes nunca visto, una enorme presión social y una especulación cancerígena, producto de la caída del sistema financiero, eran algunas de las características de los último años del gobierno de Mejía. La seguridad financiera de más de 800 mil ahorrantes estaba en juego, amenazando esto con la destrucción de todo el sistema bancario del país. El equipo económico del gobierno encabezado por Hipólito asume la responsabilidad de devolver a todos estos ahorrantes sus depósitos, alegando que con esto evitarían que otros bancos pudieran verse afectados, entre otras cosas, por el retiro masivo de dinero y terminar corriendo la misma suerte del entonces quebrado banco.

Aunque en ese entonces la crisis y la desestabilidad económica no cedían, a mediano plazo el sistema financiero pudo irse estabilizando y volviendo a una relativa normalidad. En agosto del 2010, el Sr. José Manuel López Valdés, Presidente de la Asociación de Bancos Comerciales de la República Dominicana, afirma que las medidas adoptadas por el entonces presidente Hipólito Mejía para enfrentar la crisis y quiebra de los bancos en el 2003 fueron positivas y fortalecieron el sistema financiero nacional.

Pero no solo era la crisis de entonces lo que provocaba el rechazo de la población hacia el hoy ex presidente Mejía, su actitud y comportamiento frente a la opinión pública jugaron un papel importante. Pues mientras el país vivía momentos de grandes tensiones éste mantuvo un comportamiento extremadamente informal y chabacano ante serios cuestionamientos que surgían en ese entonces. Frases fuera tono, palabras inapropiadas y respuestas arrogantes fueron algunas de las herramientas más utilizadas el Sr. Hipólito en los últimos días de gobierno.

Su relación con la prensa local y hasta internacional era precaria y llena de contradicciones. La iglesia no era su mejor aliada y una inteligente oposición encabezada por el Partido de la Liberación Dominicana materializó cada uno de los errores políticos de Mejía. Hipólito, el político, el gobernante, el líder de una época ya estaba totalmente desvinculado de lo que el pueblo necesitaba según la percepción de entonces.

Torpemente y motivado por sus más cercanos colaboradores, opta por intentar reelegirse. Provocando esto una gran crisis interna dentro de su partido. Como era de suponerse, la derrota no se hizo esperar y el Dr. Leonel Fernández reaparecía victorioso en el escenario político, quien gobernaría a partir de entonces su segundo y tercer periodo presidencial.

¿Logró cambios importantes el gobierno de Hipólito Mejía a pesar de la realidad vivida en los últimos años de su gobierno? Negarlo pudiera resultar mezquino. Es por eso que se podría caer en un grave error si no se analiza el periodo presidencial de Hipólito sin tomar en cuenta que este se dividió en dos importantes períodos, 2000-2002: marcado por la transformación del estilo de gobernar hasta entonces y 2000-2004: caracterizado principalmente por la crisis económica y la desconexión de Mejía con el sentir del pueblo.

Tal era la aceptación que tenía el gobierno de Hipólito que el 16 de mayo de 2002, a casi dos años de iniciar, que el Partido Revolucionario Dominicano, liderado por el Presidente de la nación, se alza con el triunfo de 29 de 32 senadores de la República.

Hasta el 2002 la macroeconomía se mantenía estable y el endeudamiento externo era moderado. La tasa de cambio mostraba estabilidad y los principales índices financieros reflejaban un ambiente adecuado.

Durante su gobierno fueron aprobados importantes proyectos de ley como la ley de la Seguridad Social, el código monetario y financiero, ley de lavado de activos, etc.

Hipólito Mejía se caracterizó por la distribución de recursos y servicios del Estado a remotas y pequeñas comunidades de la República Dominicana, incluso asumiendo el costo político de invertir gran parte de estos recursos en poblaciones muy reducidas en habitantes y por consiguiente con un cantidad de votos muy inferiores a las grandes ciudades.

En el año 2003, a pesar de la crisis que ya arropaba al país, logra celebrar con éxito los Juegos Panamericanos, los cuales costaron al país importantes sacrificios económicos y sociales que se venían asumiendo desde el inicio de su gobierno.

Definitivamente, el Ex presidente Hipólito Mejía Domínguez es una de las figuras políticas dominicanas más complejas de analizar, sobre todo si se quiere llegar a conclusiones sanas e imparciales. Pues conocemos sus grandes aciertos, sus grandes errores, sus grandes virtudes y sus grandes defectos. Pero no sabemos cómo nuestros descendientes futuros van a valorar la figura de quien haya llevado  en medio de un periodo confuso las riendas de la República Dominicana. Es por esto que la pregunta que aun no podremos responder seguirá siendo ¿Cómo la historia juzgará a Hipólito Mejía? Y más aun, ¿Será necesario un nuevo periodo presidencial para que Hipólito Mejía quede completamente reivindicado frente a la historia? ¿Estaría el pueblo dispuesto a darle una segunda oportunidad?