domingo, 6 de julio de 2014

¿Cómo la historia juzgará a Hipólito Mejía?


Mientras el calendario se encontraba marcando los 16 días de mes mayo, siendo entonces el año 2000, millones de personas se dirigían a las urnas con el propósito de elegir a quien estaba supuesto a ser el nuevo constructor del porvenir dominicano. Para esos días, gobernaba un Leonel Fernández con una impopularidad casi indescriptible, quien había llegado al gobierno agarrado de la mano del entonces líder y ex presidente de la República Joaquín Balaguer Ricardo, héroe de unos y verdugo de otros.

El Partido Revolucionario Dominicano, quien llevaba como propuesta al Ingeniero Agrónomo Hipólito Mejía Domínguez, venía de haber sufrido cuatro derrotas presidenciales consecutivas, siendo las tres últimas presentando al mayor líder de masas que ha parido el país, El Dr. José Francisco Peña Gómez, como candidato presidencial, en los años 1990,1994 y 1996.

miércoles, 11 de junio de 2014

Filosofía Empresarial, causa principal del estancamiento del mercado de valores en R.D.


Existen múltiples vías de financiamiento para las empresas, entre ellas está la emisión de acciones. Esta ofrece una serie de ventajas, entre las que se destaca la reducción de los costos y gastos de financiamiento. A pesar de esto, en República Dominicana ninguna empresa ha optado por emitir este tipo de instrumento en el mercado local, prefiriendo utilizar otras alternativas de obtención de fondos, aun resultando estas más costosas y comprometedoras.

En contraste al relativo desarrollo que ha tenido en los últimos años el mercado de valores del país, las empresas dominicanas se niegan a abrirse al público, prefiriendo financiarse con bonos o a través de deuda bancaria. Considerando que al emitir acciones pierden el control del negocio, ya que según la filosofía que existe en los empresarios locales emitir acciones significa muchas veces romper una tradición y un vínculo que se mantiene por generaciones.

sábado, 7 de junio de 2014

Luego de estar muerto yo la perdoné


 


Entre alegrías y desencantos doy tumbos por la vida
Descubriendo lo amargo de los dulces atardeceres
Confundiendo las noches con los pasajeros días
Extrañando de ella los inmensos placeres.