miércoles, 21 de mayo de 2014

Una forma diferente de hacer turismo


Hace mucho tiempo se viene hablando de la importancia que representa, para cualquier destino turístico, contar con una oferta diversificada, si lo que se busca es que lo que se conoce como la actividad del ocio tenga un éxito garantizado a largo plazo.
El turismo debe reinventarse cada día, ofreciendo a los visitantes múltiples actividades y una estadía inolvidable. Por esa razón, me permito hacer una propuesta que espero sea desarrollada a corto plazo. Ya había tenido la oportunidad de presentarla hace unos años, pero la vuelvo a compartir en este blog para seguir dando voces y motivar su desarrollo.

Aunque no nos vamos a adentrar en aspectos técnicos para el presenta artículo, es bueno señalar que sobre este tema realicé, junto a las profesionales del turismo Susana Beltré y Keila Sánchez, un estudio de factibilidad que lo cataloga como una actividad rentable y viable. En esta ocasión, solo me limitaré a presentar lo atractivo que sería una actividad diferente en la República Dominicana.
Voy a describir la experiencia que podrían vivir las personas que nos visitan si pudieran tener la oportunidad de volar en un Globo Aerostático. Pero como el fin es mostrar al lector como pudiéramos aprovechar nuestros atractivos desde el aire, no voy a entrar en detalles como el tamaño y peso de los globos, combustible a utilizar, cómo deben ser manejados, etc., sino de que se trataría esto:
Denominemos a esta experiencia Globe Trips o Paseos en Globo, cuyo objetivo principal sería atraer a esas personas que buscan salirse de lo cotidiano, agregar valor a sus viajes y vivir experiencias inolvidables.

Los usuarios tendrán la oportunidad de disfrutar desde el aire hermosos panoramas de nuestras principales ciudades, durante un viaje sereno y tranquilo, reduciendo el impacto a nuestro medio ambiente. Podrán sentir la sensación de flotar en el aire y dejarse llevar por el viento.
Así empezaría el recorrido:

Justo al amanecer un piloto debidamente entrenado y certificado, conjuntamente con los demás miembros del equipo, se estará reuniendo con el número de personas que hará el recorrido (pudieran ser 2, 4, 6, 8 y hasta 10) según sea la capacidad del Globo elegido.
Una vez ubicados en el lugar de despegue y luego de que nuestro piloto haya confirmado algunos datos técnicos, como temperatura y dirección del viento, los usuarios podrán comenzar a disfrutar de su experiencia.

Fácilmente pudiéramos alcanzar los 3000 pies de altura. Desde donde pudiéramos tener una vista completa de la ciudad que se esté sobre volando.
Los viajes, según las condiciones, durarán entre una y dos horas. Tiempo prudente para que un guía debidamente certificado vaya explicando la experiencia vivida a los viajeros. También para tomar fotografías o simplemente reflexionar mientras son arrastrados por el viento.

Al momento del aterrizaje un equipo de animación recibirá a los pasajeros y a manera de celebración se hará un brindis, mientras de manera simbólica entregamos un suvenir certificando el viaje realizado.
Llamamos la atención a nuestras autoridades del sector turismo para que ofrezcan incentivos a quienes decidan incurrir en esta oportunidad de hacer negocio. Pues sería un aporte importante que estaríamos haciendo a nuestra industria.

Se podrían hacer alianzas con tour operadores internacionales para que conjuntamente con el paquete ofrecido vendan este nuevo producto. También se podrían iniciar campañas de promoción local para atraer a usuarios nacionales y por otro lado, colocar stands en los principales alojamientos del país donde se vendan paquetes grupales, a quienes trasladaríamos hasta el lugar de partida.
Esto representa solo una idea, de las miles posibles, que apuesta a diversificar y promover lo que el Sr. Chias llama “EL Negocio de la Felicidad”.

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