Luego de haber dejado marcadas unas sesenta y
nueve huellas en la arena, nos detuvimos. No puede hacer otra cosa que mirar
sus ojos salvajes. Brillaban. Pero no lograba entender por qué. No sabía si estaba emocionada por mí o por lo
que estaba sintiendo.
Estar a su lado en ese momento me hizo sentir
mucho. Sentir aquellos días de alegría y canto. El pesado transcurrir de los
amargos amaneceres sin ella a mi lado ya no existieron en mi mente. Pues ese
momento resumía todo lo que éramos y el pasado sobraba.
Moría por impresionarla, pero competir con
aquella tarde me era muy difícil. Pues todo un desfile de gaviotas hacía
reverencia a su hermosura sobre las azules aguas de aquella playa. El sol, con
una ternura indescriptible, se marchaba, dejando toda la tarde enrojecida. El soplar del viento rosaba nuestra piel
convirtiendo su contacto en las más irresistibles caricias. Arena blanca, palmas
removidas y peces jugueteando. Recuerdo cada color, recuerdo cada sonido,
recuerdo cada cosa. Solo me basta cerrar los ojos y es como si pudiera saborear
con unas ganas entre perversas y románticas aquel momento, definitivamente
inolvidable.
La canción estuvo sonando, realmente no sé
quien la puso. La verdad, tampoco me importaba. Solo sabía que la escuchaba.
Sus letras, su ritmo y toda la melancolía que mi imaginación llevaba a esa melodía,
hacían de ese lugar, de todos, el más perfecto. Cada letra la llevo grabada en
mi mente, cada tono me recuerda el rítmico movimiento de sus labios.
No sé cuánto tiempo transcurrió mientras estuvo
sonando esa canción, solo recuerdo que sonó el mismo tiempo que duró su beso.
Sus manos frías estaban postradas sobre mi espalda, serenas y con apenas el
movimiento de la sangre que corría
dentro de su piel. Las mías, calientes, paseaban por sus caderas,
inquietas, como quien quiere saciar todas las ganas que guarda en tan solo un
segundo.
No recuerdo si aquel momento existió o yo lo
imaginé. Esto, tampoco me importa. No recuerdo si la besé o solo fue una
ilusión. De esa canción… solo me importa lo mucho que me hace recordarla.
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