martes, 6 de mayo de 2014

Melodía de Placer


Luego de haber dejado marcadas unas sesenta y nueve huellas en la arena, nos detuvimos. No puede hacer otra cosa que mirar sus ojos salvajes. Brillaban. Pero no lograba entender por qué.  No sabía si estaba emocionada por mí o por lo que estaba sintiendo.

Estar a su lado en ese momento me hizo sentir mucho. Sentir aquellos días de alegría y canto. El pesado transcurrir de los amargos amaneceres sin ella a mi lado ya no existieron en mi mente. Pues ese momento resumía todo lo que éramos y el pasado sobraba.

Moría por impresionarla, pero competir con aquella tarde me era muy difícil. Pues todo un desfile de gaviotas hacía reverencia a su hermosura sobre las azules aguas de aquella playa. El sol, con una ternura indescriptible, se marchaba, dejando toda la tarde enrojecida.  El soplar del viento rosaba nuestra piel convirtiendo su contacto en las más irresistibles caricias. Arena blanca, palmas removidas y peces jugueteando. Recuerdo cada color, recuerdo cada sonido, recuerdo cada cosa. Solo me basta cerrar los ojos y es como si pudiera saborear con unas ganas entre perversas y románticas aquel momento, definitivamente inolvidable.

La canción estuvo sonando, realmente no sé quien la puso. La verdad, tampoco me importaba. Solo sabía que la escuchaba. Sus letras, su ritmo y toda la melancolía que mi imaginación llevaba a esa melodía, hacían de ese lugar, de todos, el más perfecto. Cada letra la llevo grabada en mi mente, cada tono me recuerda el rítmico movimiento de sus labios.

No sé cuánto tiempo transcurrió mientras estuvo sonando esa canción, solo recuerdo que sonó el mismo tiempo que duró su beso. Sus manos frías estaban postradas sobre mi espalda, serenas y con apenas el movimiento de la sangre que corría  dentro de su piel. Las mías, calientes, paseaban por sus caderas, inquietas, como quien quiere saciar todas las ganas que guarda en tan solo un segundo.

No recuerdo si aquel momento existió o yo lo imaginé. Esto, tampoco me importa. No recuerdo si la besé o solo fue una ilusión. De esa canción… solo me importa lo mucho que me hace recordarla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario